Primero la web, porque es donde aterriza todo
Gastar en posicionamiento o en anuncios para mandar gente a una web lenta, confusa o que no se ve bien en el móvil es pagar por que te conozcan en tu peor versión. El tráfico llega, mira y se va. Si ya tienes web y funciona, esta etapa no te hace falta y se salta.